Una dieta rica en vegetales crudos refuerza el sistema inmunitario y previene catarros y gripes. En particular, algunos de estos alimentos constituyen el mejor talismán contra los agentes patógenos.
Es habitual que el otoño traiga consigo algún catarro o gripe, sobre todo si el sistema inmunitario no está en plena forma.
Los zumos de frutas cítricas pueden constituir la base de la alimentación mientras dura el resfriado o la gripe, pero consumirlo durante todo el año ejerce una acción preventiva.
El propóleo es una sustancia producida por las abejas que ejerce un potente efecto bactericida.
El Manganeso-cobre combate la infección y acelera la recuperación.
El extracto de bayas de saúco reduce la fiebre y acorta la duración de los síntomas.
Para reforzar el sistema inmunitario se puede recurrir a los complementos como equinácea, uña de gato, pao d’arco o shitake.
Complejo vitamínico con vitaminas A, C y E, el complejo B, carotenoides, selenio, cinc, hierro, manganeso, cobre y germanio.
Coenzima Q-10.
Los probióticos y prebióticos también son importantes , ya que mantienen una flora intestinal sana.
Tags: Alimentos para las defensas, vitaminas, zumos de cítricos
Para reforzar el sistema inmunológico es conveniente que nuestra dieta esté compuesta por alimentos ricos en proteínas vegetales procedentes de LEGUMINOSAS (lentejas, garbanzos, habas, alubias), GRANOS INTEGRALES (arroz, avena, maíz, cebada, amaranto y quinoa) y FRUTAS Y VERDURAS debido a su alto contenido de vitaminas, minerales y fitoquímicos, muchos del grupo de los flavonoides. Varios compuestos de éste grupo poseen efectos antibióticos y antivirales.
Entre las mejores frutas para consumo frecuente podríamos destacar las ciruelas, ya que contienen casi todas las vitaminas del complejo B, lo que las convierte en excelentes antibióticos naturales.
La inclusión de prebióticos (sustancias que se encuentran en alimentos como el trigo, ajo, melocotones, cebolla, remolacha o las alcachofas) y probióticos (presentes en alimentos como el yogur y leches fermentadas,) en nuestra dieta diaria ayuda a equilibrar y mantener saludable la flora intestinal.
Son numerosas las plantas crucíferas y liliáceas que poseen un intenso poder antibiótico, como la mostaza, el rábano, berro, ajos, cebollas y puerros.
Otras plantas de reconocida acción antibiótica frente a bacterias, virus y hongos son: árbol del té, equinacéa, jengibre,orégano, propóleo y regaliz.
Tags: alimentos antibióticos, alimentos para fortalecer las defensas

Aunque prácticamente olvidado en nuestros días, el doctor Szent-Györgyi realizó un hallazgo fundamental para el mundo de la primera mitad del siglo XX: logró aislar la vitamina C y extraerla en grandes cantidades a partir de pimientos.
Szent-Györgyi recibió en 1937 el premio Nobel en Fisiología y Medicina por este logro.
Hoy, la vitamina C ha dejado de ser “misteriosa” y es uno de los elementos fundamentales de la dieta mediterránea, presente en pimientos, los cítricos, las coles, coliflor, espinacas, las patatas, frutas como el plátano, los mangos, la manzana, piña y melón.
Los escaramujos o rosa canina son la fuente más potente en vitamina C.
El investigador médico habría cumplido hoy 118 años. Nacido en Budapest el 16 de septiembre de 1893, también realizó importantes estudios sobre el envejecimiento celular..
La vitamina C es necesaria para la formación de colágeno, para la correcta cicatrización de heridas, reparación y mantenimiento de los tejidos de las diferentes partes del cuerpo. Al igual que otras vitaminas, es un poderoso antioxidante, por lo tanto neutraliza los radicales libres, evitando así el daño que los mismos generan en el organismo.
Su capacidad antioxidante hace que esta vitamina elimine sustancias tóxicas del organismo, como por ejemplo los nitritos y nitratos presentes en productos cárnicos preparados y embutidos.
Tags: Vitamina C antioxidante
El higo es una fruta genuinamente mediterránea, dulce y suculenta es tan nutritiva que en la antigua Grecia se prescribía a los atletas olímpicos. Proporciona energía, minerales y abundante fibra.
Atractivos, nutritivos y saludables. Qué no decir de estos dulces regalos que cada año alegran el final del verano. Su valor nutritivo los convierte en un tesoro dietético, con propiedades funcionales que solo en los últimos años se están comprobando de forma científica.
El aporte de fibra alimentaria o dietética es su característica nutricional más destacable, incluyendo fibras solubles e insolubles. Además de los nutrientes principales, en los higos se encuentran otros, entre los que destacan los flavonoides, que tienen propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes; asimismo refuerzan la vitalidad del cabello y ayudan a controlar el colesterol y proteger el hígado y el estómago.
Un tesoro de vitaminas y minerales
Los higos aportan vitaminas, entre las que destacan la vitamina K y en los higos frescos, varias del grupo B, como B1, B5 y B6.
En cuanto a los minerales, los higos aportan, potasio, calcio, magnesio, hierro, fósforro y manganeso.
Tags: beneficioso para la salud, higo, regalo de la naturaleza
Está al alcance de cualquiera que se lo proponga. Reducir los niveles de colesterol LDL, el ‘malo’, es cuestión de voluntad y de perseverancia. Basta con seguir la dieta mediterránea para conseguir este objetivo y lograr, además, aumentar los niveles de colesterol HDL, el ‘bueno’. Ahora, sin embargo, llegan otras propuestas desde el otro lado del Atlántico con resultado eficaces.
Se trata de la llamada ‘dieta portafolio de alimentos que reducen el colesterol’ en la que se combinan productos como la proteína de soja (tofu), frutos secos, como las nueces y los cacahuetes, fibra soluble (vegetales, frutas, cebada…) y fitoesteroles (como los que contienen algunas margarinas, y algunos yogures) . La constatación de esta realidad proviene de un nuevo trabajo que demuestra que su consumo a lo largo de seis meses logra disminuciones importantes del colesterol ‘malo’.
Los Fitoesteroles, de origen vegetal son los equivalentes del colesterol animal. Se encuentran en frutas, hojas, semillas y tallos de casi todos los vegetales. Normalmente, en menor o mayor medida, todos los consumimos en nuestras comidas.
Protegen el sistema cardiovascular. Tienen un efecto que permiten disminuir el colesterol ingerido.
La industria tecnológica celebró el trigésimo aniversario del estreno del primer ordenador personal, un aparato que revolucionó la informática para el consumo y cuyo consumo se marchita ahora frente a las tabletas.
El 12 de agosto de 1981 IBM dio a conocer en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York el emblemático 5150 PC que, si bien no destacaba por sus prestaciones, supuso un cambio de paradigma en el sector al diseñarse en un tiempo récord gracias al uso de componentes de diferentes compañías.
La versión básica de aquel primer PC, disponía de una memoria RAM de 16 Kilobytes -el iPhone 4 tiene una capacidad 32.000 veces superior- sin disquetera ni disco duro ni siquiera se incluía el monitor (tenía un conector para enchufarlo al televisor), que se vendía aparte.
Los grandes gurús del sector pronostican ya un cambio de era marcado por la caída del ordenador de sobremesa, cuyas ventas van a remolque de las de los portátiles. La invasión del “tablet” y sus híbridos podría acabar por desterrar definitivamente a un producto que sentó las bases de la informática “para todos los públicos”.
